atractivos



El centro de la ciudad conserva, en buena medida, la apariencia de las viejas poblaciones de Michoacán: una plaza al centro con abundante vegetación, a la cual desembocan calles rectas, portales comerciales y edificios del gobierno local en su entorno; en color blanco, tejados de barro a cuatro aguas y, aunque moderna, la Catedral de la Diócesis de Apatzingán.